La educación pública en Chile está en un proceso de cambio y transformación, pasando de un sistema en el cual la administración estaba en las Municipalidades a otro, donde vuelve al Ministerio de Educación, a través de los Servicios Locales de Educación Pública, Slep, que son organismos descentralizados.
Cada Slep administra la educación pública en un territorio que agrupa a varias comunas. En el caso de la Región de Ñuble, existirán tres servicios. El ya creado y en pleno funcionamiento, Slep Punilla Cordillera, que abarca las comunas de: Coihueco, Ñiquén, Pinto, San Carlos y San Fabián. Luego está el Slep Valle Diguillín que incluye las comunas de Chillán, Chillán Viejo, Bulnes, Yungay, Pemuco, San Ignacio y El Carmen, y que está en proceso de instalación, para comenzar a ser sostenedor de los establecimientos públicos a partir del 1 de enero de 2026. Por último, estará el Slep Itata, cuya puesta en marcha está programada para 2027, el cual considera Cobquecura, Coelemu, Ninhue, Portezuelo, Quillón, Quirihue, Ránquil, San Nicolás, y Trehuaco.
El proceso de instalación y traspaso, en el cual nos encontramos en el territorio del Slep Valle Diguillín, implica un desafío mayor, porque considera el paso de 109 establecimientos educacionales, con una matrícula de 18 mil 571 estudiantes, a una nueva administración.
Si bien las municipalidades dejarán de ser los sostenedores, tendrán un rol relevante en la educación pública. No sólo porque, por ley, tienen un representante en el Consejo Directivo que asesora al Slep, sino que también porque los establecimientos seguirán en sus territorios.
Por lo tanto, los municipios serán parte de las comunidades escolares, y desde el Slep Valle Diguillín, esperamos que sean miembros activos, porque cómo lo hemos dicho, la educación no sólo es responsabilidad de quien administra, sino que de todos los actores sociales.
La educación no sólo tiene que ver con la entrega y enseñanza de contenidos, no se trata de una labor meramente de instrucción, sino que también implica el deporte, las expresiones culturales, artísticas, los valores ciudadanos, etc., es decir lo formación de personas integrales.
En ese ámbito, sin duda, que las municipalidades y sus autoridades van a jugar un rol. Vamos a necesitar de su colaboración, en este y otros temas, porque los alumnos, alumnas, sus familias, profesores y funcionarios de los establecimientos van a ser siempre sus vecinos.
En ese marco, esperamos lograr una relación virtuosa que nos permita establecer convenios de colaboración en diferentes áreas que posibiliten el cumplimiento de objetivos que deben ser comunes, esto es, la felicidad de nuestros niños, niñas y adolescentes, y que la educación pública sea efectivamente un instrumento de movilidad social.
Como Slep Valle Diguillín estamos comprometidos a un traspaso ordenado, pero junto con ello queremos constituir alianzas estratégicas con los municipios, porque sólo así podremos recorrer el camino que nos llevará a una educación pública inclusiva, de calidad y que genere oportunidades de éxito para todos y todas.
Claudio Guíñez Pacheco,
Director Slep Valle Diguillín