Crisis de natalidad: el fenómeno que a futuro puede provocar graves consecuencias al país
La baja Tasa Global (1,16) provocará una falta de fuerza laboral, y los sistemas de pensiones y salud se verán estresados. El Censo 2024 confirmó el envejecimiento de la población.
El nacimiento de los hijos de la ministra Camila Vallejos y de la diputada Karol Cariola, así como la inminente llegada del de la parlamentaria Chiara Barchiesi y del Presidenta Gabriel Boric, da la impresión de que hay un boom de bebés. Pero las cifras demuestran todo lo contrario.
El "Anuario de Estadísticas Vitales" del 2022, realizado por el INE, reveló que la Tasa Global de Fecundidad (TGF) llegó a 1,25 hijos/as ese año y, según datos provisionales se redujo a 1,16 en 2023. Y el futuro no se prevé mejor.
Alejandra Abufhele, académica de la Escuela de Gobierno Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) e Investigadora del Núcleo Milenio MIGRA, comenta que "se proyecta que la cifra para el 2024 será aún más baja, lo que muestra una tendencia sostenida a la baja, incluso alcanzando a los países que tienen las tasas de fecundidad más baja del mundo".
Dato que es confirmado por Jesús Fernández-Villaverde, economista de la Universidad de Pensilvania, quien en entrevista a El Mercurio dijo que "en Chile va a estar el 2024 alrededor del 1,0".
Población vieja
El que la TGF esté en 1,16 hijos por mujer "se considera crítica porque está muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional. Se estima que el umbral de 2,1 hijos por mujer es el mínimo necesario para que cada generación pueda sustituirse sin que la población decaiga en el tiempo, teniendo en cuenta que siempre habrá una parte de la población que no llegue a la edad reproductiva", explica Mauro Basaure, académico de Sociología de la Universidad Andrés Bello.
"Cuando la fecundidad está muy por debajo de este nivel, como sucede con 1,16, se producen desequilibrios demográficos que se traducen en el envejecimiento de la población y la falta de relevo generacional, ya que las nuevas cohortes no compensan numéricamente a las generaciones mayores que, con el paso del tiempo, van dejando de estar activas o fallecen", agrega.
Heidy Kaune, académica del Programa de Ética y Políticas Públicas en Reproducción Humana y del Centro de Investigación Biomédica de la Facultad de Medicina UDP, aclara que "la disminución en la tasa de natalidad en Chile generará un marcado envejecimiento de la población, lo que conlleva importantes desafíos a nivel económico y social. Esta transformación demográfica implica una reducción en la cantidad de personas en edad laboral, lo que podría afectar la sostenibilidad de diversos sistemas, como el de pensiones, salud y programas de apoyo social".
El jueves, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer los primeros resultados del Censo 2024, y uno de ellos dice que el envejecimiento de la población mantiene su tendencia al alza, "aumentando el porcentaje de personas de 65 años o más de 6,6% en 1992 a 14% en 2024 y disminuyendo el porcentaje de personas de 14 años o menos de 29,4% a 17,7% en el mismo período". Para que quede más claro, la proporción de personas mayores de 65 años por cada 100 menores de 14 fue de un 22% en 1992, y alcanza el 79% en 2024.
Esto, a la postre significará un problema en la economía. Jesús Fernández-Villaverde fue claro en su conversación con El Mercurio al decir que Chile "va a dejar de crecer". La tasa de crecimiento actual está en torno del 2% anual, y para el economista "bajará todavía más. Y claro, esto tendrá unos problemas de cómo se paga la deuda pública, cómo se sostiene el sistema del Estado del bienestar, etc".
"La pirámide poblacional se está invirtiendo y tenemos una población de adultos mayores cada vez más grande, y cada vez menos niños y niñas. Esto nos obliga a preocuparnos por comprender las causas de por qué las mujeres y hombres en Chile no están teniendo hijos, y también hacernos cargo de las consecuencias que esto implica en el corto, mediano y largo plazo", asegura Alejandra Abufhele.
Múltiples razones
La académica de la UAI dice que la crisis de natalidad en Chile se enmarca dentro de un escenario global, aunque en el país "tiene muchas causas, entre esas, la importante baja en la fecundidad adolescente, la cual disminuyó casi seis veces en 30 años". Desde su perspectiva, esto "habla de mayor planificación familiar por parte de las familias, pero también la expansión educativa de las mujeres y la mayor participación de las mujeres en el mercado laboral, lo cual es expresión de un cambio cultural y de preferencias; las mujeres jóvenes quieren priorizar cada vez más una mayor autonomía y realización personal".
Heidy Kaune afirma que "un porcentaje significativo de mujeres jóvenes está optando por no tener hijos, y entre las razones más mencionadas se encuentran las dificultades económicas asociadas a la crianza, la falta de redes de apoyo, e incluso, la creciente incertidumbre frente a problemáticas globales como el cambio climático". La "Encuesta Nacional Bicentenario UC 2024" reveló que el 22% de los jóvenes entre 18 y 24 años y el 19% de las personas entre los 25 y 34 años no quieren tener hijos.
Por otro lado, "quienes sí desean ser madres tienden a postergar la maternidad hasta alcanzar estabilidad económica, completar su formación académica o consolidar su desarrollo profesional", añade la académica de la UDP.
Valentina Álvarez, socióloga de la Universidad de Playa Ancha, contextualiza este fenómeno. Según dijo, entre el siglo XVII y XVIII se empieza a consolidar el que las mujeres cumplan "el rol de la reproducción social y del cuidado de los hijos". Idea que continúa en el siglo XX, pues "era como la subjetividad que se promovió desde los estados nacionales, tanto en los países más desarrollados, como también en América Latina".
"Afortunadamente ahora -continúa- con el avance de la educación y del feminismo, las mujeres hemos podido definir ciertos proyectos de vida, y entre esos también está, generalmente, dilatar la maternidad en pos de otros proyectos de estudio y trabajo. Lo que no quiere decir que las mujeres decidan necesariamente no tener hijos, sino que fundamentalmente es un retraso de esta maternidad, porque, de alguna manera, a pesar de que disminuye la fertilidad, sigue siendo un elemento importante".
En este aspecto es interesante analizar la compatibilidad que hay entre la maternidad y la vida laboral, ya que el cuidado de los niños sigue siendo principalmente asumido por las mujeres. Según el citado sondeo realizado por la UC, en el primer lugar de las razones para no tener hijos, con un 66% de las menciones, es porque "tener hijos hace más difícil que la mujer trabaje.
En ese sentido, la socióloga de la UPLA explica que "hay pocos apoyos estatales, los colegios duran hasta temprano, trabajamos muchas horas, hay mucha precariedad laboral, los sueldos muchas veces son bajos (...). Es bien difícil en términos
2,1 niños promedio es considerado el mínimo necesario de nacimientos para tener una tasa de reemplazo. En Chile, en 2023, el índice fue de 1,16 y se cree que en 2024 podría llegar a ser 1,0.
22% de los jóvenes entre 18 y 24 años no quieren tener hijos, mientras que las personas entre 23 y 34 ese cifra es de un 19 por ciento, según la "Encuesta Nacional Bicentenario UC 2024".
Flor Arbulú Aguilera
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